Un bebé nace extremadamente dependiente del entorno humano y material, necesita del otro para poder desarrollarse progresivamente, e ir adquiriendo niveles de autonomía. Desde que nace, tiene una fuerza interior que lo moviliza a conocer y explorar llamada impulso epistémico. Es decir, un deseo imperioso por conocer y explorar: a sí mismo, al otro, a los objetos y al espacio en el que se encuentra.El recorrido hacia la actividad autónoma se inicia desde este impulso epistémico. Su motor es la acción -con una buena carga de iniciativas y deseos- enriquecida por sus competencias y favorecidas por un ambiente facilitador y habilitante proporcionado por el adulto.Durante la actividad autónoma del niño, el adulto no actúa directamente. El niño puede imitar a sus pares, al adulto, y es él quien logra, desde su propia intención, una acción que nace de su propio ser. El niño llega a la actividad autónoma porque un adulto le dio la oportunidad de conocer y explorar, sea por casualidad o porque observó el deseo y la necesidad del niño y adecuó el ambiente para favorecer sus proyectos.
Es muy importante entender que los infantes desde sus primeros días de nacido están en busca de su autonomía y su desarrollo, a través de la exploración y el contacto directo con su ambiente, obviamente todo requiere la supervisión de los adultos, pero todo bajo el principio “ofrecer el mínimo de ayuda requerido por el niño”, es decir, el niño es capaz de realizar muchas cosas por sí solo aunque a veces hay que darles un mínimo de ayuda, valoramos sus capacidades y como su falta de maduración.
El adulto no es el generador del juego , puede promover, provocar, pero no dirigir la actividad del niño, en el juego ese rol generador le compete al niño y el motor son sus deseos, necesidades y la libertad de acción.


El juego es volver a hacer presente algo que fue vivido con intensidad, es un re – presentar los momentos importantes que se viven en la vida cotidiana. Por ejemplo: el momento de la comida, del cambio de ropa, de bañarse, de acompañar a los padres en las actividades cotidianas (ir a la chacra, pastear, comprar, vender, etc.).Por ejemplo: Ante el temor de ser atrapado, el niño crea un juego en el que con mucho placer logra escaparse de quien lo atrapa. Cuando se trata de un niño pequeño, entre los 2 a 3 años, el juego puede dejar de ser juego, y el niño pasa de estar muy alegre a una emoción de mucha angustia que le provoca el llanto. Es decir, todo anda bien si se trata de una situación “como sí”, mientras que no lo atrapen, pero al ser atrapado el juego inicial se transforma en realidad y aparece la angustia que desencadena el llanto.

- Provoca placer
- Nace espontáneamente
- Permite desplegar la iniciativa
- Satisface deseos y necesidades propias
- Emerge el propio impulso por conocer y descubrir
- Se enriquece en un ambiente de confianza y libertad.
- El rol del adulto para favorecer el desarrollo infantil, debe ser de intervenciones indirectas.
- Preparando el ambiente
- Ubicando los materiales y espacios pertinentes,
- Brindando seguridad y acompañamiento afectivo en los momentos que el niño lo necesite.
- Observando activamente el juego del niño, identificando sus proyectos de acción y los aprendizajes que ejercita.
La actividad autónoma y el juego favorece en el desarrollo de sus aprendizajes, le permite desarrollar el pensamiento lógico-matemático, el pensamiento que genera la lectura, el desarrollo motor hacia la escritura y ayuda también a fortalecer la etapa psicomotriz.

La actividad autónoma y el juego libre brindan la oportunidad de:
Apropiarse instrumentalmente del aprendizaje, desarrollar el pensamiento lógico matemático, desarrollar el pensamiento que genera la lectura, desarrollo motor hacia la escritura, ayuda a fortalecer la etapa psicomotriz.
Cada niño debe aprender a poder hacer sus actividades por si solo así sean actividades simples debe aprender a realizarlo solo o a modo de juego para que pueda desarrollarse es bueno también poder hacerle jugar el juego de roles para que así ellos puedan saber las actividades de los adultos.
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